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Los 5 regalos más trillaos que hicimos pal “día de las madres” en artes plásticas

El día de la madre era uno de los momentos más esperados dentro de la clase de artes visuales en la escuela, porque era siempre sinónimo de ponernos a hacer distintas manualidades para nuestras mamis, además que justificaban el sueldo del profe de manualidades, que por fin hacía algo productivo. Así que ahí estábamos nosotros, tratando de hacerle algo lindo en su día y que la hiciera sentirse feliz. Pero seamos serios: siempre fueron las mismas y trilladas manualidades, jamás algo diferente. Todos los años les hacíamos las mismas cosas a nuestras madres, a tal punto que cada día de la madre era en realidad un deja vu del año pasado. Por eso hoy quisimos recordar todas esas trilladas cosas que hicimos con nuestras manos, además de tenerle lástima a nuestas pobres madres que tuvieron que aguantar estas cosas, y les traemos a ustedes un TOP 5 escolar llamado: LOS 5 REGALOS MÁS TRILLADOS QUE HICIMOS PAL “DÍA DE LAS MADRES” EN ARTES PLÁSTICAS.

1.- Portalápices hecho con un cono de confort y palitos de helado:

Los palos de helado siempre fueron, son y serán los reyes dentro de cualquier clase de artes manuales en alguna escuela chilena (si es más, yo cacho que a los profes de artes manuales, les piden que antes de salir de la U, tengan un magister en palos de helado). Así que para el día de la madre, típico que estos palitos no podían faltar de ninguna forma en la actividad especial que teníamos que hacer. Porque el día de la madre es diferente po, es como la navidad en la clase de artes manuales, el momento perfecto pa poner en práctica tus nulos dotes artísticos y hacer una cuestión fea que tu mamá va a aceptar si o si solo porque eres su hijo/a. Y dentro de este tópico, nunca faltó el típico portalápices hecho con un cono de confort y forrado con palitos de helado. ¿Alguna vez tu mamá lo usó? Nica, a no ser de que sea secretaria y trabaje con hartos lápices, pero por lo menos algo le dábamos.


2.- El marco de fotos decorado con fideos:

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Ya, hay que reconocerlo, dentro de todas las manualidades trilladas que le damos a las madres en su día, esta debe ser la más trillada de la historia. Es que loco, no hay forma de que no hayas pasado tu infancia sin hacerle por lo menos alguna vez un marco de fotos de cartón piedra a tu mami, y decorado con cualquier fideo wacho que pilláramos en la casa y que nadie se hubiese comido. Lo más penca de esto si, es que era ultra difícil de hacer, por lo que tenías que tener un pulso terriblemente weno como pa cortar bien el contorno del marco, ir uno por uno pegándole los fideos con stick fix pa que no salieran, y tratar de que la combinación quedara digna de algo lindo y no simplemente parecido a la peor cazuela de la historia. Y lo que lo hacía  aún peor, es que luego tenías que pintar todo cuidadosamente con témpera, pero los fideos…¡SE CHUPABAN TODA LA PINTURA!! ¡AAAAAHHHH!!!! Y te quedaba una cosa horrible, en serio, pero que bueno.. no quedaba otra que regalar con la cabeza gacha.


3.- La cajita pa guardar cualquier cosa, hecha con palos de helado:

Y si, otra vez los trillados palos de helado salen al ruedo, pero esta vez para otra manualidad que… bueno, también era ultra trillada y digna de una persona sin creatividad: la típica cajita pequeña con palos de helados cruzados y una tapita para ponerle arriba. De comienzo uno lo hacía pensando que la mamá lo usara como joyero pa que guardara sus joyas (obvio), anillos y cosas así (claro po, tu mamá le iba a confiar sus joyas más valiosas a una cuestión menos segura que la cámara de diputados), por lo que finalmente tu madre, como pa que no la vieras que en realidad no usaba la cajita pa ninguna porquería, terminaba siempre metiendo las cosas más típicas: botones, hilos, agujas, unos papeles usados de no se que cosa… y sería todo. En todo caso no puedo culpar a pas madres de que no usaran la cajita para nada, si siempre la terminábamos haciendo ultra mal pegada y terminaba destruyéndose sola. Así que madres de Chile, están perdonadas.


4.- El collar de canutones:

Y bueno, si los palos de helados eran ultra trillado en cualquier manualidad que hiciéramos en la escuela, los fideos eran la otra cosa ultra trillada que también usábamos en cualquier porquería que se nos ocurriera hacer. Y como el día de la madre era un momento especial, se nos prendía la ampolleta merkat, y le comenzábamos hacer a nuestras mamis un regalo típico: un collar hecho con fideos canutones, los que íbamos poniendo todos ensamblados en cualquier hilo que pilláramos, y que pintábamos con témpera pa que quedara más bonito. El problema es que los fideos siempre chupaban toda la pintura, por lo que jamás quedaba digna la cosa. Así que le pasabas a tu mamá un collar ultra ordinario, mal pintado y que en cualquier momento se podía romper, por lo que estoy seguro que jamás viste a tu mami usándolo más de 5 minutos seguidos. Si en todo caso, ¿Qué madre querría pasar vergüenza de que la vieran con algo así?


5.- Tarjeta ultra decorada y con un mensaje dentro:

Ya, esta manualidad aparte de ser ultra trillada, era también ultra miserable, porque siempre era la más fácil de hacer, la que no te llevaba ningún esfuerzo realizarla… o sea, eras un mal hijo al que le daba paja hacerle algo a su mami. Pero bueno, no te quedaba otra que agarrar un pedazo de cartulina, cortarlo en cuadrado, doblarlo por la mitad para que te quedara como una tarjeta, y escribirle alguna cosas típica dentro como “te quiero mami”, etc. El caché que tenía que tener la cosa, era la decoración po, por lo que ahí uno como que se volvía medio crazy escogiendo cosas con que decorarlas. Brillantinas de distintos colores, papeles lustres recortados con distintas formas, fideos (otra vez), palos de helado (otra vez igual), y muchas cosas más. La idea es que te quedara algo ultra colorido y tan psicodélico que de solo verlo te volabas. Pero bueno, tu mamá por lo menos lo leía y se emocionaba, así que misión cumplida. ¿Qué pasaba con la tarjeta después? Terminaba en el tacho de la basura, de donde jamás debería haber salido.


 

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