Así Tal Cual - Esto es cultura pop...

Las 5 razones por las que los “Dinovo” fueron los mejores chicles de la historia

Las golosinas de los 90 y comienzos del 2000 siempre les darán millones de patás en la raja a las de ahora. ¿Y esto por qué? De partida por su precio po, además de su sabor, su variedad y sobre todo sus promociones maravillosas. Y si hablamos de golosinas, podemos ponernos en el rango de las de 10 pesos y llegar a una en particular, una que lamentablemente ya no existe pero que dejó muchos sentimientos de amor en nuestros corazones: Los chicles Dinovo Frutis. Pucha que eran deliciosas estas cuestiones, además de ser tan baratas. Por eso tanto duele que hoy no existan, aunque todavía viven en nuestros corazounds <3 Por eso pa hacerles un homenaje a tamaña deliciosidad (ni idea si existe esta palabra, me salió un zafradazo), les traemos un TOP 5 sacado directamente del almacén de la esquina, llamado: LAS 5 RAZONES POR LAS QUE LOS “DINOVOA” FUERON LOS MEJORES CHICLES DE LA HISTORIA.

1.- Su diseño kawaii de frutitas en miniatura:

Imagen relacionada

Cuando uno es pendejo, cualquier cosa que sea colorida, tierna o kawaii nos va a parecer lo mejor del mundo. Algo que nos pasaba a todos cuando comprábamos Dinovo Frutis, ya que estos maravillosos chicles tenían algo en particular: su diseño era una versión en miniatura de la fruta en la que se basaba su sabor. Por ejemplo, podías comer mini naranjitas con sabor a naranja, mini sandías con sabor a sandía, minis…. bueno, ustedes me entienden po. Esto hacía que además de poder comerte los chicles, si querías igual podías jugar con ellos, algo que hacía de los Dinovos un chicle especial, uno ultra kawaii desu ne <3


2.- Su precio ultra barato:

Resultado de imagen para moneda 10 pesos chile

¿Se acuerdan de aquellos tiempos en que uno con 100 pesos se podía creer el Andrónico Luksic de la pobla? Bueno, había algo más bakán todavía po: la moneda de 10 pesos. Porque aunque quizá no te podís comprar nada de 100 pesos hoy, si puedes comprarte pequeñas cosas que hagan un total de 100. Pero, ¿y con 10 pesos? Con 10 pesos te echan del negocio y te tiran a los pacos po. En cambio antes con 10 pesitos igual podías comprarte cosillas, entre las que estaban los maravillosos Dinovos. En algunas partes estos chicles costaban 10 y en otras partes 20. Quizá lo más caro que se pudieron ver fue de 30 pesos, pero eso no es nada comparado ahora que pa comprarte un fruguelé tenís que pedir un crédito hipotecario po.


3.- Su maravilloso sabor:

Resultado de imagen para dinovo frutis

Ya, aersh, pedirle a un chicle que su sabor dure por lo menos 10 minutos sería demasiado. Puede ser el grosso más rasca o el Dentyne más clase alta abc1, pero todos siempre van a durar poquito (igual que Ronny Dance). Por eso no te puedo decir que el Dinovo tenía la característica de que su sabor duraba caleta y blablabla… pero si te puedo decir que puta que eran ricos. El que viniera en sabores frutales lo hacía más bakán, porque era más de lo que te podía ofrecer el miti miti que o era solo rosado frutal o era verde menta. Así que comprarse un Dinovo era más que por su diseño, sino que por su maravilloso sabor igual. Uno que te duraba como 5 minutos, pero algo es algo.


4.- Los podías comprar en absolutamente cualquier parte:

Resultado de imagen para kiosco colegio

El poder de los almacenes de la esquina y el kiosco del colegio era tremendo e ínfimo comparado con ahora, los cuales muchos o van desapareciendo o se van llenando de esas leyes de comida sana que está metiendo el gobierno y que hace que todos terminemos comiendo pasto. En los 90 la cosa era diferente po, ya que estos negocitos eran LOS lugares donde podíamos ir a comprar cosas que nos llenarían el corazón de alegría y las venas de colesterol. Por eso era tan maravilloso que si uno quería un Dinovo, o podía ir a la esquina de su casa a comprarlo o podía aprovechar el recreo del colegio y comprarse uno. Los Dinovos eran omnipresentes.


5.- Venían dos por el precio de uno:

Resultado de imagen para chicle dinovo arcor

Loco, no sé que le ha pasado a los fabricantes de golosinas pero cada vez se han ido colocando más careros y más mano de guagua con sus promociones. Si cacha po, los maravillosos chocolates de 10 pesos ahora ni siquiera valen 10, sino que con 100 pesos te puedes comprar como 3 nomás. Por eso era maravilloso que en cada envoltorio de Dinovo Frutis no solo venía un chicle sino que dos. Una santa yapa maravillosa con la que podías aprovechar el precio ultra barato de ellos pa comprarte caleta, mantenerlos guardados en el bolsillo de tu pantalón e ir comiéndotelos cuando te diera la gana. Eso si que es vida po <3


 

Comentarios

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *