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Las 5 manualidades más pajeras que nos hicieron hacer en artes visuales

En la escuela todos teníamos nuestros ramos favoritos. A algunos les gustaba historia, a los buenos pa la pelota les fascinaba educación física, los nerds nos mojábamos con computación, y los más artistas se morían de amor por cada clase de artes visuales. Y en realidad este último ramo tenía sus cosas buenas: no había que escribir ni estudiar, y podíamos experimentar con muchas manualidades distintas (algo mucho más divertido que tener que escuchar a la vieja de matemática hablando 3 horas seguidas). Pero al recordarlo bien, artes plásticas era un ramo especial, uno que tenía bastante cosas particulares, y en especial hartas manualidades bien pajeras que nos hicieron pasar más de un dolor de cabeza. Por eso, hoy nos pusimos Art Attack y les traemos un TOP 5 llamado: LAS 5 MANUALIDADES MÁS PAJERAS QUE NOS HICIERON HACER EN ARTES VISUALES.

1.- Alcancía de chanchito o una máscara, hecha con un globo y papel maché:

El chanchito sin piel

El chanchito o la máscara hecha con un globo y cubierto de papel maché hecho con diarios, era una de las manualidades más pajeras de todas. Uno tenía que inflar el globo hasta que no se reventara, y ahí comenzar a darse la paja de empezar a cortar pedazo tras pedazo de diario, yendo poco a poco cubriendo el globo y pegando cada pedazo con un pincel y cola fría, hasta el punto que tus manos te quedaban llenas de pegamento. De verdad, cubrir todo el globo era darse una paja completa, y más encima después se tenía que meter un alfiler para reventar el globo por dentro y ver si se te hacía la magia de quedar con forma redonda o si tu objeto quedaba más deforme que Golum. Ah, y más encima como no era suficiente quedar con las manos repleta de cola fría, también se tenía que pintar y quedar con los dedos llenos de témpera artel. ¿Y para que? Para que luego nunca más usaras tu chancho o tu máscara para nada, y lo dejaras tirado en una esquina de tu casa, hasta que finalmente lo usaran pa prender la estufa en invierno.


2.- Maqueta de ciudad, hecha con cajas de remedios forradas con papel lustre:

Bonito, pero pajero

Ya, lo reconozco, la maqueta quedaba finalmente super bonita, pero no terminaba sirviéndote para nada (a lo más pa creerte godzilla y destruir toda la ciudad con un juguete). Por lo demás, uno tenía que darse la paja de comprar un cartón piedra gigante y tener que llevar la tremenda mole en la mano hasta la escuela para comenzar a pintar las calles y cranearte para hacer una maqueta que venía a ser como la versión merkat de Google Earth. Lo peor de todo es que la maqueta tenía que quedarte bonita, así que uno empezaba a forrar cajas y cajas de remedios y pasta de diente, todo esto con papel lustre hasta que te quedaran con forma de casas y edificios. Luego, pegarlos con stick fix en lugares predeterminados, y así luego de 60 horas de forrar y forrar, por fin te quedara algo digno de un azul. Y luego, todos los demás detalles, como para coronar un trabajo pajero al extremo.


3.- Rellenar una bandera o el escudo nacional con bolitas hechas de papel volantín:

Pajeritis nivel super sayayin 4

Ya, puede que en artes visuales hayan habidos trabajos completamente pajeros, pero este se lleva todos los premios por haber. Y es que tener que darse el tiempo de pescar un papel volantín, cortarlo en pedazitos, darle a cada uno de esos forma de bolita.. ¡Y MÁS ENCIMA TENER QUE RELLENAR UNO POR UNO UNA BANDERA DE CHILE! Ya, puede ser que amemos nuestro país, pero es que de verdad esta manualidad tomaba tanto tiempo que de verdad era una paja horrible. Lo peor de todo es que habían profes malos de adentro, y no te hacían rellenar una bandera sino que el escudo nacional. ¡MUCHO PEOR! Cuantos pobres niños de Chile tuvieron que sacrificarse con un escudo nacional, tratando de darle forma al condor y al huemul con cada bolita de papel volantín, para que al final quedara una mescolanza más parecida a un vómito en fantasilandia que a un escudo chileno. Y como la cosa no podía ser peor, los dedos te quedaban completamente machados producto del pegamento y el papel volantín, como para finalizar un trabajo que ya era penca de hacer ?


4.- Armar figuras geométricas de cartón o papel:

Mas chueco que ojo de Camila Nash

El tener que armar figuras geométricas puede que no haya sido un trabajo tan difícil, pero se transformaba en algo tan meticuloso que al final era simplemente una paja terminarlo. Y ahí estaba uno, tratando de medir bien con la regla para darle forma al a figura geométrica, además de tener que hacerle alitas para poder pegar cada extremo (o en el caso más fácil, imprimirse una figura para armar y listo). Lo más malo es que siempre te quedaban chuecas o con un lado más grande que otro, por lo que al final el cubo parecía más un hígado y el cilindro tenía más forma de plátano que de cualquier otra cosa. Pero bueno, era una paja en la que casi todos siempre tenían puros 7, así que valía la pena.


5.- Cajita hecha con palitos de helado:

Esta era otra que no era tan difícil de hacer, pero que tomaba mucho tiempo y pulso para que quedara digna y no terminara simplemente en el tacho de la basura. ¿Pa que servía esta caja? Para nada. ¿Quien la utilizaba? Nadie. ¿Era pajera de hacer? Su buen poco, ya que uno nuevamente tenía que recurrir a la cola fría para comenzar a pegar cada  uno de los palos en su posición, y tenerlos casi 2 horas agarrado y apretado con la mano hasta que se quedara bien. Eso si, nunca faltaba cuando de pronto se te despegaba todo, o cuando al final te das cuenta que te está quedando más chueco que el ojo de Nestor Kirchner. Todo para simplemente terminar como un regalo del día de la mamá, que nunca sirvió para nada importante.


 

Comentarios

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3 Comments

  • Soy de los afortunados hijos menores malos pero a morir malos en las manualidades, donde eras el regalón del tus papás y te hacían todo. Eso si, nunca las “hice” simple, de estas 5 manualidades las pedí a full detalle. La caja con un diseño único que se me ocurrió, la bandera con bolitas muy y pequeñas muy cerradas, las figuras con cartulinas de colores y la maqueta hasta con personas y luces. (El chancho nunca lo pidieron)
    Y pa’ que decir de los inventos manuales de la clase de “tecnología” (que era artes plásticas pero con ideas propias y futuristas)

  • Carola

    No sé por qué sospecho que TODOS son más jóvenes que yo, jajaja, pero en los ’70 y ’80 se hacían las mismas leseras… Para la etapa puberta, donde la motricidad fina es un chiste, es la media tortura, jajaja, por eso mis trabajos con alumnos están dosificados a lo que ensucie menos, se haga más rápido y quede hermoso con instrucciones SIMPLES y que sea útil después al menos (y puro reciclado)… Recuerdo mi pasado de Fracaso Manual, jejeje

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