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Las 5 cosas típicas que sucedían cuando llegaba un compañero nuevo al curso

Una de las cosas más impactantes de los tiempos de colegio, era la llegada de un/a compañer@ nuev@. Es que loco, esta simple acción era sinceramente lo más épico que tepodía ocurrir en tu año escolar. Uno a comienzos de marzo ya pensaba y decía con sus amigos “ojalá que llegue alguien nuevo al curso”, y esta era una idea compartida por todos po. Y cuando de repente, esa persona nueva entraba por la sala…OOOOHHH, LO IMPACTANTE HA COMENZADO. Bueno, uno siempre quería que fuera un chico o chica lind@, así que rezabas a todos los santos porque fuera así. Si tu rezo se te cumplía, agradecías a los dioses. Si el nuevo era más feo que kalule melendez, bueno, por lo menos le podías buscar amistad. Es por esto que hoy, en nuestro especial de #VueltaaClases, hoy les traemos un TOP 5 llamado: LAS 5 COSAS TÍPICAS QUE SUCEDÍAN CUANDO LLEGABA UN COMPAÑERO NUEVO AL CURSO.

1.- Todos se le acercaban a hablarle o preguntarle cosas:

La llegada de un compañer@ nuev@ era el acontecimiento más grande de la historia después de la resurreción de Cristo. ES QUE LOCO, ALGUIEN NUEV@ EN LA SALA… MILLONES DE POSIBILIDADES DISTINTAS DE COSAS QUE PODÍAN PASAR DURANTE EL AÑO!!! (oh bueno, era lo que uno pensaba de chico, cuando en realidad todo seguía igual de penca que siempre). Pero bueno, lo que primero pasaba era una especie de mini fama del chic@ nuev@, en el que una patota entera de gente se le acercaba pa preguntarle cosas de su vida, de donde venía, como se llamaba y otras burrás más. Y bueno, era una fama que duraba casi toda la primera hora de clase ah, porque llegando el primer recreo… el nuev@ se quedaba solo y comenzaba su carrera por hacer amigos o morir en el intento. Ufff, procesos difíciles que muchos de los que fuimos compañer@s nuev@os pasamos.

2.- Siempre quedaba solo en el primer recreo:

Una de las cosas casi rituales por las que tenía que pasar el chico/a nuev@ que llegar al curso, es que el primer o los primeros recreos casi siempre terminaba quedándose solo, viendo a los pajaritos nomas. Y es penca porque uno como alumno regular ya sabía que tenía que tratar de hacer algo pa que el cabro nuevo no quedara así….¡PERO NO HACÍAMOS NADA! Es que loco, parece que en cada recreo se producía una especie de campo de fuerza que no nos permitía tener contacto con el cabro/a, por lo que no le quedaba otra que quedare ahí sentado en un rincón, esperando que pasaran los 15 o 20 minutos de recreo, pensando o en tirarse del costanera center o pegarse un tiro porque nadie lo pescaba. Bueno, si tu fuiste alumn@ nuev@ en algún colegio, sabrás lo triste que fue pasar por ese momento :'(

3.- La profe siempre hacía que se presentara y que dijera cosas sobre su vida (interrogatorio milico):

Que llegara un compañer@ nuev@ al colegio siempre era un acontecimiento ultra importante, algo con lo que uno ya empezaba a especular en los últimos meses del año pasado, pensando “oooh, ojalá que llegue alguien lind@ por favor”. Y bueno, apenas llegaba la persona, a lo primero que tenía que someterse era a algo ultra clásico, un ritual casi militar: la presentación e interrogatorio de la profe. Y bueno, siempre eran las típicas preguntas: su nombre, donde nació, de que colegio venía, por qué llegó al lugar, en que trabajaban sus papás…LOCO, LA PROFE ERA ULTRA COPUCHENTA! Faltaba que le preguntara la clave bancaria nomás y listo. Pero por lo menos ese interrogatorio servía pa sacarle altiro el rollo al compañer@ nuev@. Porque lo que uno quería era sacarle el rollo pa cachar como es que podía ser po. Nuestro lado Pedro Engel afloraba con todo.

4.- La odisea de comenzar a pensar en que apodo se le podía poner:

Seamos sinceros: El compañero de colegio que no tenía un apodo, era porque simplemente era penca y no lo pescaba nadie. Si no, si o si tenía que tener un apodo, ya que es casi una obligación por ley que esto pase en los colegios chilenos. Y bueno, dentro de esta lógica, la llegada de un compañer@ nuev@ era el momento perfecto para utilizar todo tu cociente intelectual en algo que era ultra inservible: buscarle un sobrenombre. Y loco, de verdad que el compañer@ nuev@ no podía descuidarse en nada, porque cualquier palabra mal dicha o cualquier movimiento mal dado, haría que cientos de pendejos asechando como pirañas lo utilizaran para ponerle un sobrenombre altiro. Y ahí estaba uno pensando como decirle. Y si no se ocurría nada, la vieja confiable: usar su lugar o colegio de procedencia. Eso nunca fallaba.

5.- Al comienzo terminaba siempre juntándose con el grupo menos pescado del curso:

Bueno, como ser nuev@ era un proceso que te duraba un par de semanas o quizá un mes entero (eso si no eras canchero), siempre al chic@ recién llegad@ le tocaba mamarse y juntarse con el grupo de cabros que menos eran pescados en el curso. Y era chistoso, porque siempre..SIEMPRE era así. Si te tocó ser nuev@, tu cachai que al llegar a un grupo nuevo, no te quedaba otra que estar con el grupo menos popular, y que ellos te acogieran por un par de semanas. Luego hacías otros amigos y terminabas dejándolos de lado a los pobres cabros. Es más, es triste porque la única vez que ellos podían tener amigos nuevos, era cuando llegaba alguien nuevo. Y eso duraba hasta que ese nuevo conocía más gente y se iba de su lado. Penita extrema 🙁


 

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