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Las 5 cosas típicas de las épicas y sórdidas “Fiestas Pokemonas”

La época pokemona fue especial no solo pa la juventud chilena, sino que pa toda su sociedad. Si me preguntas a mi, no tengo idea como fue que nació o se gestó este movimiento, su creación fue casi como el Big Bang: surgió de la nada, pero como una explosión total que inundó a todo Chile. Y fueron sus modos, sus gustos, su forma de vestir y filosofía de vida las que se establecieron como protagonistas totales de, por lo menos, entre el 2006 al 2009. Pero, ¿Y donde era que los pokemones se desenvolvían? En 2 partes en particular: los llamados “pueblos paleta” que eran lugares céntricos de las ciudades chilenas en las que llegaban en masa pokemones, y las fiestas que se hacían en discoteques en plena tarde y que se transformaron en el epicentro del movimiento pokemon y de su perreo chacalonero. Pero estas fiestas no eran como las de ahora, sino que tenían particularidades que las hacen… emmm… como podría decirlo… sórdidas. Así que llegó el momento de hacer que recuerdes tu pasado oscuro y que te hagas cargo de las atrocidades que hiciste cuando fuiste pokémon, así que hoy te traemos un TOP 5 llamado: LAS 5 COSAS TÍPICAS DE LAS ÉPICAS Y SÓRDIDAS FIESTAS POKEMONAS.

Advertencia: este post debe leerse con esta canción de fondo.

1.- Las fiestas se realizaban en plena tarde:

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¿A qué hora es un buen momento pa hacer un carrete en Chile? Bueno, puede que muchos digan horas distintas, pero todos podemos congeniar en la opición de que sí o sí debe ser en la noche. Mientras algunos recién comienzan la previa a las 10 de la noche, otros tipo 11 recién se están arreglando pal party… pero eso es algo totalmente diferente a la época pokemona, ya que las fiestas tenían un horario totalmente diferente e impensado pa un carrete de hoy: las tardes. Y loco, es heavy pero esos dueños de discos que toda su vida han vivido despertándose a las 5 de la tarde y yendo a trabajar a las 12 de la noche, ahora se vieron obligados a levantarse antes y abrir sus discos a las 3 de la tarde. ¿Y por qué esto? Bueno, porque el 99% de los pokemones eran menores de edad, así que había que hacer sí o sí una disco-peques pa que los niñitos pudieran ir a poncear tranquilos y luego volver a casa a tomarse la papa.


2.- Generalmente eran discos ultra oscuras y cerradas:

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En este punto uno tiene que cachar que hay diferenciación en cuanto a los lugares donde los pokemones iban a poncear por Chile. En Santiago los epicentros del ponceo sopeao eran el Rapa, Lola-lola y la Luxor, y en regiones también habían discos específicas donde se juntaba toda la pokemonada. Eso sí, si podís buscar una característica que todos estos lugares guardaban, es que generalmente eran lugares muy oscuros y bien cerrados, tanto como pa que los pokemones apenas pudieran verse entre ellos cuando agarraban (o sea, ya veían bien poco si tenían toda la champa de pelo encima de los ojos), además de que el calor veraniego y lo cerrado del lugar hacían que el olor a sobaco fuera equivalente a 40 choferes de transantiago. Así que si querías ir a poncear, tenías que aguantar que fuera en un lugar con bien poca higiene.


3.- Se llenaba de puros pokemones menores de edad:

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Lo heavy de estas fiestas pokemonas repletas de pelo seboso, sudor y reggaeton old school era lo sexualizadas que eran. Mientras ahora si vai a un carrete puede que te pillís a personas solo tomando en un rincón o inclusive a mujeres que no bailan con hombres sino que entre ellas, antes los carretes pokemones tenían la lógica de ser simplemente un todos contra todos. Nah de ir a conversar o tomarse algo piolita, nonono, la cosa era simplemente ir a comerse min@s y bailar c-walk mientras sonaba un sendo temón de Jowell & Randy. Esto podría ser algo soportable si es que no tuviera una característica que lo hace heavy: el 99% de las personas que iban a estos carretes eran menores de edad. Puros pendejos de 12, 13 o 14 años creyéndose ponceadores (cuando con cuea habían dado un beso a su peluche), mientras que igual iban mayores de edad que se aprovechaban de esto y las hacían de pokemones pedófilos. La lógica del todos contra todos no tenía diferencia de edad, y eso -pensándolo bien ahora- es brutal.


4.- La gente hacía lo que fuera por concursar pa conseguir una cuenta Gold de Fotolog:

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Loco, si hay algo que toda persona que vio en alguna fiesta pokemona X en Chile fue personas que, cegadas por la fama que te daba ser todo un connotao oooeziiih, hacían lo que fuera por conseguir lo más preciado pa un pokemon de la época (más preciado que una laca o unas zapatillas guatonas): una cuenta de Fotolog Gold. Y loco, es heavy pensar en el 2018 que estas cuentas solo permitían subir más fotos al día y tener más comentarios, algo impensado ahora que existe gente que sube 5 mil fotos en solo una hora. Pero como antes la cosa era más precaria, siempre en los carretes habían staff de personas regalando códigos que los pokemones podían ingresar y así poder tener gratis

cuentas de Fotolog que no podías tener si no contabas con una tarjeta de crédito. Y es que ese banner superior valía hacer las peores asquerosidades habidas y por haber.


5.- Todo se remitía a ponceo y c-walk:

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Como dije en el tercer punto, estas fiestas no eran pa nada pa simplemente ir a “conversar con mis amiwis, tomarme algo piolita y comer sushi con las mejores”, sino que el único objetivo era ir a poncear y coleccionar pulseras color fluor. Era una lógica que, combinado con el sebo de los pelos y lo sopeao que todos estaban, hacía que esos ponceos duraran tanto rato no porque las parejas se gustaran, sino porque no podían despegarse. Aunque bueno, si tu objetivo no solamente era el ponceo desenfrenado, también tenías otra opción: ir a bailar. Pero no de cualquier manera, sino que de la forma que hicieron típica los pokemones: a través del c-walk. Una forma de baile que privilegiaba los movimientos dislocados de las piernas, todo esto al compás de un buen reggaeton old school. Y ya, uno puede decir muchas cosas malas de los pokemones, pero puta que eran buenos pa esta clase de bailes.


 

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